El encargo que recibimos fue el de la transformación de una planta noble en ruinas de un palacio de puertaferrisa del siglo XVlll a un taller de investigación de alta cocina.
El espacio era oscuro, muy divido por paredes con pocas ventanas y pocas puertas.

Decidimos transformar el espacio abriendo grandes huecos en los muros de carga y dividiéndolo con un altillo abierto a la planta baja que se comunica con la oficina y la cocina mediante pasarelas.

El programa se distribuye en dos niveles:
En la inferior tras el acceso se encuentra el estar; un espacio de doble altura en su parte central y de altura de 3m debajo del altillo en la zona de lectura. Tiene grandes dimensiones y articula el taller. Destaca por su luminosidad ya que asoma al jardín interior que se ve a través de los ventanales de gran altura y desde los que se accede a él.

A uno de los lados queda la zona de oficina y la capilla que sirve de sala de reuniones y al otro lado la cocina que es el lugar de investigación.
El estar, la oficina, la capilla y la cocina se comunican libremente a través de los huecos abiertos a los muros de carga.

La planta del altillo ocupa una superficie de 60m2. Se accede por una escalera de madera construida sobre una parte del aseo de la entrada. En el altillo se ha situado el espacio de archivo y estudio de las nuevas investigaciones. Se divide en una parte central que se comunica con la oficina y el estar; una biblioteca que ocupa la doble altura que va del techo al suelo de la oficina; una zona de descanso con grandes cojines de seda y las dos pasarelas; una que entra a la cocina y otra a la oficina.

La barandilla se ha diseñado de diferente manera según su función: en forma de mesa por la parte de la oficina, en forma de cajones para guardar diferentes objetos por la parte del estar y con un remate superior de madera para apoyar los libros de consulta de la biblioteca y para tomar notas desde la pasarela del altillo.
La capilla se ha restaurado y se ha conservado todos sus elementos originales.

La carpintería combina la madera de iroco con el hierro pintado.
Está protegida por unas puertas correderas de lamas de iroko horizontales.

La encimera de trabajo de la cocina es de acero inoxidable con unas letras gravadas en el canto.
La campana se ideó con la ayuda del escultor Xavier Medina Campeny.

El diseño del resto de mobiliario de biblioteca, altillo, barandilla, mueble expositor de la entrada, puerta corredera de seda salvaje por un lado y D.M lacado por otro ha sido desarrollado especialmente para este proyecto.