El proyecto se plantea desde la necesidad de generar un modelo de vivienda más eficiente para jóvenes con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA). 

La ya larga experiencia de  psicólogos, psiquiatras, familiares, monitores y  profesores nos lleva a pensar  que el número idóneo de ocupantes por casa es el de dos grupos de seis personas, tanto por convivencia interna, comotambién desde un punto de vista de integración social en pequeñas poblaciones de Euskadi -municipios entre 1.200 y 3.000 habitantes-.El conocimiento cercano de los jóvenes por parte de la población les permite a estos socializar  en un contexto que reconocen y los reconoce.

Esto permite una integración progresiva y activa:  los jóvenes pueden vender los productos que cultivan y manufacturan o pueden ayudar en las tareas cotidianas de  diferentes comercios y talleres. En definitiva, participar activamente en la estructura social y económica de la población.

La vivienda se tiene que situar no lejos del centro de la población para permitir una buena interacción.

Dentro de la vivienda los dos grupos se relacionan entre ellos solo en momentos puntuales.

Se plantea un edificio en dos plantas para que cada grupo tenga mayor independencia e intimidad.

Los espacios comunes son el comedor en PB y el estudio en P1, estos están en una posición central y son los que generan el resto de espacios. Estos espacios centrales se potencian mediante la apertura de un gran lucernario en cubierta y en el forjado de P1, se iluminan cenitalmente diferenciándose del resto de espacios.

El espacio interior tiene una estructura clara y ordenada, que favorece la orientación y el reconocimiento de los distintos espacios. El tratamiento de la luz natural tiene un papel importante en este sentido. Se tiene relación visual permanente con el espacio exterior.

Las habitaciones se diseñan con mayor voluntad de independencia e intimidad.

El mobiliario es parte de la arquitectura  para mejorar el orden y liberar el espacio.

Desde el punto de vista estructural dividimos los módulos en cuadrados de 5,73m x 5,73m formando un cuadrado de 17,00m x 17,00m en planta. Se parte de la base que esta edificación en un futuro se podría llegar a desmontar sin dejar ningún tipo de huella ecológica, utilizando un sistema constructivo que minimiza la cimentación y que se construye mediante paneles estructurales de madera.

Los materiales utilizados son siempre naturales y agradables al tacto, al olfato y a la vista, casi siempre el material presente es la madera. No hay presencia de color, la propia madera con la luz es la que da los diferentes matices y texturas. Espacios de materialidad confortable, amable, natural, limpia y cálida.

El volumen exterior es el reflejo neutral del programa interior.

La intención última es intentar hacer más agradable y activa la vida de los jóvenes usuarios y tratar de hacer más fácil su labor a sus cuidadores y educadores.